SYMBOLOS

Revista internacional de
Arte - Cultura - Gnosis

PHOENIX 33
DEFENSA DE MONTJUÏC
POR LAS DONAS DE BARCELONA

MARC GARCÍA
ÁNGELA SARDÁ


Sintonía del programa. “Unforgettable”, por Natalie Cole y Nat King Cole.

Locutor: Bienvenidos a Phoenix 33, un programa de ivoox dedicado a la difusión de las obras de Federico González Frías, nuestro guía intelectual, amigo y compañero. En este episodio nos vamos a adentrar en otra de las tres novelas que compuso, Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, publicada por la editorial zaragozana Libros del Innombrable en 2009. Nos acompañan como siempre, en la sala de grabación, los miembros del Ateneo del Agartha, ¡buenas tardes! E igualmente nos acompaña una audiencia fiel de oyentes invisibles, que nos escuchan en directo o en diferido desde sus casas o sus lugares de actividad, y los amigos y amigas que hoy se han congregado en nuestro auditorio para seguir nuestra emisión en vivo y en directo, ¡hola a todos!

Final de la sintonía del programa.

Locutor: Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona es una novela porque su forma literaria pertenece a dicho género, pero poco o nada tiene que ver con las obras narrativas de ficción que hoy en día trufan los escaparates de las librerías. Si tuviéramos que emparentarla con alguna obra de la literatura, tendríamos que citar seguramente a la Ilíada o la Odisea de Homero, o a las novelas del ciclo artúrico, narraciones inspiradas en hechos que tuvieron su proyección en la historia pero que donde adquieren su verdadero significado es en el plano de las ideas. En efecto, la novela de Federico es el relato de una historia arquetípica, de un mito, el del asedio a un centro sagrado de la tradición —en este caso, la montaña central de Barcelona— por parte de fuerzas oscuras que pretenden cortar definitivamente el hilo que mantiene unidos a los seres humanos con el Principio y abocarlos a una confusión absoluta en el basurero de lo inframundano; y de cómo unos héroes, un grupo de mujeres y algunos compañeros, combaten y logran derrotar al poderoso adversario contratradicional (una victoria coyuntural, claro está, porque la contratradición ha de continuar en su empeño hasta la disolución final, pues tal es su rol en la película del fin de ciclo). Una gesta mítica que se proyectó en el plano material en forma de una serie de artículos que aparecieron en los medios de comunicación en la primavera de 2007 —algunos de ellos consignados en la novela de Federico de manera casi literal, y que éste recopiló con ayuda de varios colaboradores a la par que distintos estudios sobre la montaña de Montjuïc.

Breve pausa y fondo musical. Gato Pérez, “Gitanitos y morenos”.

Voz del Ateneo: El autor emprende el proyecto de la novela de las Donas, como solía llamarla, a raíz de la crónica de un viaje interior que Mireia Valls escribe tras recorrer palmo a palmo Montjuïc, antiguamente una gran isla rocosa en el estuario del río Llobregat, un relato que más tarde conformará el primer capítulo de su ensayo Islas Simbólicas. Montjuïc-Mallorca-Buda, publicado por Libros del Innombrable en el mismo año que la novela de Federico. No vamos a extendernos en los pormenores de la composición de ésta, de la que algunos de nuestros invitados fueron testigos, pero sí queremos dejar constancia de que su elaboración fue un acto alquímico en el sentido pleno de la palabra, un rito por medio del cual todo lo concreto se sublimó y adquirió la categoría de arquetipo, quedando liberado de las pesadas ataduras de lo individual por más que algunas individualidades no se enterasen de ello. Y poco más que decir porque a buen entendedor, pocas palabras bastan.

Voz del Ateneo: Algo que debemos subrayar es el papel destacado que el autor atribuye a las mujeres en las hazañas de Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, lo que queda patente no sólo en el título de la novela sino en todo su desarrollo comenzando por el primer capítulo, en el que el narrador, un historiador llamado Salvador Roca, explica lo siguiente:

Salvador Roca: “En junio de 2007 se sucedieron una serie de hechos extraordinarios en la ciudad de Barcelona que quiero plasmar con lujo de detalles de acuerdo a las investigaciones que he realizado al respecto y la parte que me tocó representar. Se trata de una verdadera epopeya que la ciudad no podrá olvidar y que ha servido como ejemplo para la nueva Europa. Un pequeño grupo de mujeres, un minúsculo colectivo, toma conciencia de lo que estaba sucediendo con su monte sagrado, el Montjuïc, padre y también madre de su ciudad que está siendo profanado por diversos grupos de delincuentes. Esta comprobación asombrosa, efectuada por métodos que tienen a esta triste realidad como conclusión de errores sucesivos es, en definitiva, capaz de generar la revolución que en defensa de la montaña y encabezada por las mujeres de Barcelona dará lugar a la toma de la ciudad por tres días inolvidables, inmovilizándola y poniéndola ante los ojos de todo el mundo”.1

Voz del Ateneo: Esta vindicación de las mujeres es una constante en el pensamiento de Federico González, quien ya en 2004 les había dedicado un número monográfico doble de la revista SYMBOLOS, que a la sazón dirigía, titulado Lo femenino. La mujer. En su contraportada escribió:

Voz del Ateneo: “En todos los tiempos ha habido mujeres excepcionales, pero lo que es único en esta época, es el reconocimiento social a las capacidades femeninas, que se produce desde el fin del siglo XIX hasta nuestros días, en constante aumento, las que signan también la responsabilidad para con ellas mismas al fin de ciclo en que vivimos.

En todo caso y recordando los prejuicios que se tienen acerca de ellas, pensamos que finalmente quién o qué va a impedir a la hembra el Conocer, el encarnar el proceso iniciático y hacerlo efectivo por lo más alto.

Para acceder finalmente a aquello que no tiene sexo, ni ninguna otra determinación, de lo cual emanan todos los colores, fenómenos y cosas del plano creacional, y aun sus posibilidades supracósmicas y supraindividuales presentes en el Ser (macrocosmos y microcosmos) que, no olvidemos, es el camino para el Conocimiento del No Ser, la Posibilidad Universal”.2

Locutor: Pero retomemos la novela de las Donas al hilo de la introducción de su narrador, Salvador Roca.

Salvador Roca: “Esta gesta tuvo personajes medulares entre las mujeres que la promovieron, los que aquí son develados, y también por el periodismo en general, que jugó un papel fundamental en todo esto. Los nombres de Julia Blanch, Nuria Gilbernat y sus compañeras de la Fraternidad Espiritualista de Cataluña, y en la prensa mediante Laia Prats y Asdrúbal Costa, así como los de Joan Casals y el ecologista Fernando Ariza, fueron algunos de los más significativos de todo este extraño tejido que se fue urdiendo en derredor de la trama de este magno suceso.

No sé si mis fuerzas me bastarán para esta empresa, que necesitaría una escuela de rapsodas para ser debidamente narrada, pero quiero dar mi testimonio personal porque parecería que la grandeza de tales acontecimientos ha sido ocultada para ser silenciada inmediatamente después de su proyección. En todo caso, me he permitido imaginar algunas escenas que fueron reales según mis investigaciones, aunque no asistí a muchas de ellas sino a través de los protagonistas antes mencionados. Vaya con esto mi homenaje a la mujer catalana, a su fuerza e integridad”.3

Pausa musical. Jesse Cook, “Gravity”.

Voz del Ateneo: La acción comienza en la librería esotérica Karma, situada en el Paralelo de la ciudad condal, en cuyo subterráneo las hermanas de la Fraternidad Espiritualista de Cataluña concebirán la defensa de Montjuïc contra los diversos ataques de todo tipo que está sufriendo, por diversos frentes, de especuladores urbanísticos, buscadores de recursos minerales y materiales, explotadores de agua, etc. Una amenaza que pone en peligro no sólo la montaña como entidad geológica sino también su ser como símbolo de un centro sagrado de la tradición, al que la Pitonisa de Montjuïc, voz y guardiana de sus misterios, custodia recorriendo sus profundidades. Personaje que, gracias a sus profecías, va a impulsar a las hermanas a cumplir su misión. Estamos en una tenida de la Fraternidad y toma la palabra una hermana:

Nuria Gilbernat: “Constantemente la realidad teje y desteje la trama y la urdimbre de nuestro tejido. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué nos ha traído a ti y a mí a este sitio?, y luego, aceptando el hecho de que las cosas son así, sin más, ¿por qué tú estás ubicada en la coyuntura espacial en la que estás y no un poco más a la derecha, o enfrente de ti misma contemplándote? ¿Por qué estamos permanentemente en las situaciones en que creemos estar y no en otra cualquiera? ¿Qué hace que sea así, y quien controla el hecho de que esto se produzca? ¿Qué ser o conjunto de seres maneja las riendas, o mejor, los hilos de este tablado de títeres? ¿Es todo producto de la casualidad? ¿El destino es ciego tal como se lo pinta, o acaso sólo estamos jugando papeles en una representación teatral?”

Otra hermana: “Muy grueso, Hermana, lo que dices. Lo entiendo y no lo entiendo. No sé si quiero o puedo comprenderlo”.

Nuria Gilbernat: “Las coordenadas siempre cambiantes de lo que nos lleva a esto o a aquello por suerte están sujetas a un orden, aunque invisible porque lo desconocemos. Esa es la idea de matriz, de un modelo, que nos limita y por ello nos da la posibilidad de ser y comprender, al fin y al cabo, la misma cosa”.

Salvador Roca: “A lo que contestó la Hermana que parecía joven por la frescura de su voz, empero, no se la veía por llevar puesta la capucha”.

Otra hermana: “¿Quiere decir que ése es el mundo de lo arquetípico?¿Aquello que es verdaderamente la Idea? ¿Y que a través de sinuosos recorridos descendentes llega a cristalizar en hechos y factores humanos? ¿Qué lo invisible se hace visible?”

Nuria Gilbernat: “Sí”.4

Sintonía del programa.

Locutor: Estamos en Phoenix 33, un programa del Ateneo del Agartha que hoy dedicamos a la novela Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, de Federico González Frías. Y estábamos recordando que la montaña, en este caso la de Montjuïc, “es un símbolo natural del ‘Eje del Mundo’. Por ser en realidad una elevación o protuberancia de la tierra, la estructura imaginal del hombre sagrado ve en la montaña un símbolo de su propia naturaleza que aspira verticalmente hacia lo superior o celeste”, por lo que ésta es también un símbolo del Paraíso, el que como “su equivalente en cualquier tradición, se considera como el comienzo u origen mítico de la humanidad (la ‘Edad de Oro’), cuando todos los hombres sin excepción participaban del Conocimiento y la Verdad”.

Voz del Ateneo: “El Paraíso era también la residencia de la Gran Tradición Universal, conservadora de la doctrina y de la sabiduría perenne, y toda montaña sagrada, como el Edén, es el símbolo del Centro del Mundo. Pero a partir de cierta época, y debido a las condiciones cíclicas adversas, el Conocimiento dejó de pertenecer a la totalidad de los hombres, quedando en posesión tan solo de unas minorías, las que para salvaguardarlo y mantenerlo a través de los tiempos, crearon las culturas tradicionales, conformadas por los ritos y símbolos sagrados. El Conocimiento se replegó en el interior de sí mismo, en el corazón de la montaña, es decir, en la caverna, un lugar que por su situación está oculto y protegido”.

Voz del Ateneo: O sea que “el mundo ‘supra-terrestre’ devino, en cierto modo, el ‘mundo subterráneo’. Se hizo invisible. Se ocultó, pero no desapareció. La oquedad oscura de la caverna sustituyó a la luminosidad de la cúspide de la montaña. La Verdad, que en los primeros tiempos era manifestada a los cuatro vientos y estaba en boca de todos, se convirtió en un secreto sólo percibido en lo más interno. La caverna (como el huevo) es también un símbolo del cosmos, un ‘Centro del Mundo’ al igual que la montaña. Pero así como en ésta se manifiesta en todo su desarrollo y amplitud, a la vista de todos, en la caverna el Centro se mantiene invisible, virtual y potencial”.5

Voz del Ateneo: Todo lo que se relata en la novela de las Donas tiene que ver con el fin de ciclo que estamos viviendo. “La velocidad con la que transcurren los acontecimientos del mundo, y la creciente sensación de inestabilidad que se deriva de todo ello” son unas de sus características principales. “El tiempo está a punto de agotarse por su propia aceleración, lo que ha provocado que la humanidad se encuentre hoy en día más alejada que nunca de su Principio. En este sentido podría decirse que el desarrollo cíclico y temporal supone un alejamiento gradual y paulatino del polo esencial de la manifestación, que es la Unidad primordial, e inversamente una cada vez más progresiva caída en el polo substancial, al que pertenece el reino de la cantidad y la multiplicidad”.

Voz del Ateneo: “En analogía con esto, dicho alejamiento ha provocado también que el ser humano fuera perdiendo poco a poco conciencia de sus realidades superiores, viéndose abocado finalmente a desarrollar aquello que en él existe de más inferior y superficial. Esta es la tendencia general, aquella que marca el tono de nuestra época terminal, considerada como la fase más oscura de la ‘Edad Sombría’ (el Kali-Yuga o Edad de Hierro), y que por eso mismo reviste un carácter anómalo e invertido con respecto a lo que ha sido la historia de la humanidad en épocas anteriores, y no demasiado lejanas”. Dice el Bhagavata Purâna: “Cuando reinan el engaño, la mentira, la inercia, el sueño, la maldad, la consternación, la aflicción, la turbación, el miedo, la tristeza: esto se llama la Edad Kali, que es tenebrosa”. Y también: “En la Edad Kali la riqueza, entre los hombres, reemplazará con mucho la nobleza de origen, la virtud, el mérito; el derecho y la regla estarán determinados por la fuerza”.6

Pausa musical. Madaleine Peyroux, “[Getting some] Fun out of life”.

Locutor: Paso a paso, las hermanas de la Fraternidad Espiritualista de Cataluña han ido tejiendo complicidades para armar la defensa de Montjuïc y una de las más importantes, por su poder multiplicador, es el de la prensa. Alguna de las hermanas trabaja en los medios de comunicación local y atrae a la noble causa a otros compañeros de profesión que a su vez se convertirán en altavoces de la insurrección. Lo cual no quita que las conversaciones que éstos mantienen entre sí sean, por momentos, de lo más distendido…

Fondo sonoro. “Canto de pájaros”.

Salvador Roca: “Esa misma tarde se reunieron Asdrúbal y Laia en la Font del Gat, un restaurante en pleno Montjüic”.

Laia Prats: “Me gusta mucho este lugar”.

Asdrúbal Costa: “No hay comparación con el Botón Charro, ¿verdad?”

Laia Prats: “Es claro, aunque sin comparar es muy bonito”.

Asdrúbal Costa: “Y aireado. En la fuente el olor a humedad trae la imagen de lo umbrío, del agua y de la roca”.

Laia Prats: “No sabía que eras poeta también”.

Asdrúbal Costa: “Sólo cuando estoy contigo”.

Salvador Roca: “Después de la inspección general ambos se sentaron y Laia preguntó”:

Laia Prats: “¿Qué vas a pedir?”

Asdrúbal Costa: “Este ‘conill’ me llama la atención, siempre me ha gustado el conejo, y aún más con hongos”.

Laia Prats: (Riendo). “Yo pediré un ‘ànec’, pues la pata del pato ha sido siempre mi preferida”.

Asdrúbal Costa: (Fingiendo distracción y, en parte, como en secreto). “Te contaré que buscando cosas extrañas, incluso imposibles, he investigado las similitudes entre Montjuïc y la Atlántida; porque Jacint Verdaguer se refiere a ambos temas abonando en que este monte y el mítico continente eran una isla, y he descubierto algunas sorpresas en esta fantasía de Platón”.

Laia Prats: “¿De qué tratan?”

Asdrúbal Costa: “Se ha dicho siempre que la civilización de la Atlántida pereció por la corrupción de sus habitantes debido a un periodo cíclico de nacimiento, juventud, madurez y vejez, o sea de enfermedad y muerte, y que la isla sucumbió, lo que guarda ciertos puntos de contacto con todas las señales terminales que estamos identificando en la movida de Montjuïc”.7

Sintonía del programa.

Locutor: En medio de todos los sucesos que los medios de comunicación van narrando y quedan asentados en la novela, las hermanas logran contactar con la Pitonisa de Montjuïc y, no sin esfuerzo, logran convencerla de que asista a una de sus reuniones en el sótano de la librería Karma.

Fondo sonoro. “Música intriga”.

Salvador Roca: “La mujer era anciana y arrugada y parecía efectivamente haber sido extraída del interior de la tierra. Usaba unas gafas oscuras tipo antifaz, seguramente para protegerse de la luz. Llevaba igualmente un termo del que servía pequeños sorbos de agua con constancia. Lo primero que hizo fue que se apagaran las luces y sólo un pequeño candil quedó encendido. Se produjo un profundo silencio, y de pronto se oyó la voz tonante y casi desagradable de la pitonisa de Montjuïc que pronunciaba palabras entrecortadas de las que apenas podían comprenderse los significados. Aunque por momentos cambiaba el tono y reproducía los sonidos que emite un animal que se está desangrando, a los que sucedía sin solución de continuidad un tiple seguido de una mudez absoluta. Gritaba”:

Pitonisa de Montjuïc: “¡Asesinos! Asesinos, habéis matado a vuestro padre y estáis aniquilando a la madre que os parió… Sucederán cosas siniestras. Todo explota, estalla, ya está sucediendo y se manifestará estos días”.

Salvador Roca: “La mujer calló; luego de un silencio abismal que tal vez tardara 10 o 15 minutos, bebió otro trago de agua y dijo”:

Pitonisa de Montjuïc: “El fuego los devorará, pero volverá a florecer la primavera, el verano llegará con su luz y calor y ríos de agua dulce recorrerán los nervios de la tierra. Ya estamos de nuevo en la paz de Dios”.

Salvador Roca: “La mujer volvió a quedar silente, y después de una larga pausa sorbió entre carcajadas espaciosos tragos de agua obtenida de las entrañas de la tierra. Y siguió con su extraño discurso”:

Pitonisa de Montjuïc: “Todo tornará a ser horrible y nadaremos entre excrecencias y licores soporíferos. Ya no hay remedio. Es el fin...”

Salvador Roca: “...anunció con una voz desgarradora que pareció resonar en todos los ámbitos del mundo. Y repitió más quedamente, aunque con tono firme y convencido”:

Pitonisa de Montjuïc: “Es el fin”.

Salvador Roca: “Y a continuación entró en una convulsión que obligó a la Madre Superiora y a las otras dignatarias de la confraternidad a trasladarla a una habitación cercana mientras se disolvía de modo sombrío, casi patético, toda la reunión al tiempo que las Hermanas acongojadas y con un hondo dolor en el pecho se diluían en las calles de Poble Sec y las faldas del Montjuïc”.8

Voz del Ateneo: El asedio a Montjuïc por las fuerzas oscuras que lo atenazan se intensifica. Las noticias que corrían eran sorprendentes y creaban una atmósfera extraña, fantástica, sórdida. En el castillo de Montjüic, un destacamento de mujeres militares montan guardia, atentas como siempre a lo que sucede en los alrededores de la montaña para protegerla de cualquier eventualidad...

Fondo sonoro. “Ambiente puerto marítimo”.

Salvador Roca: “Hablan la capitán Gracia y la comandante Carles”.

Capitán Gracia: “Debo comunicar novedades, mi comandante”.

Comandante Carles: “¿A qué se refiere, capitán?”.

Capitán Gracia: “Hay noticias de que en el atardecer algunos helicópteros sobrevolaban el castillo y esta noche pasada han avistado intrusos inspeccionando nuestras instalaciones. La guardia ha registrado extraños movimientos por la zona de Morrot y en otras partes. Me acabo de hacer cargo de la guardia”.

Comandante Carles: “¿Cómo es que no me avisaron en su momento?”.

Capitán Gracia: “Sí, lo hemos hecho asentándolo en el parte de guardia, pero no hemos podido investigar todo lo que querríamos por falta de luces apropiadas y dado que carecemos de equipo adecuado y reflectores para ver en la noche. Ahora se lo estoy comunicando, mi comandante, para que tomemos medidas nocturnas. He ordenado que los reflectores pequeños sean desmontados para darles una mayor movilidad”.

Comandante Carles: “Muy bien, capitán, creo que todo esto debe ser puesto en conocimiento de nuestra coronel”.

Salvador Roca: “Cae la noche sobre Montjuïc y la guarnición militar, a la que se ha unido su coronel, se pone en estado de alerta”.

Capitán Gracia: “¡Pelotón de guardia, enciendan los cohetes de iluminación!”.

Fondo sonoro. “Cohetes”.

Salvador Roca: “Y de pronto todo se iluminó como si fuera de día”.

Coronel León: “Mirad, allí hay movimientos inusuales”.

Comandante Carles: “Sí, parecería que no portan armas sino instrumentos para investigar alguna cosa. Son palas mecánicas, o se asemejan a taladros, y van organizados por grupos, como de forma militar”.

Coronel León: “Llamad a Capitanía pidiendo refuerzos. Que las bengalas se aproximen más hacia el sur y que iluminen un gran campo visual. Emplead toda la cohetería que poseemos”.9

Fondo sonoro. “Gran lanzamiento de cohetes”.

Salvador Roca: “Ante tamaños estallidos y fulgores se vieron las sombras y los perfiles de los intrusos que se retiraban”.10

Fondo sonoro. “Explosión”.

Salvador Roca: (sobre el eco de la explosión). “De pronto, un fuego mucho más grande invadió todo el espacio y se oyeron estruendos extraordinarios”.

Fondo sonoro. “Ambiente accidente, sirenas, etc”.

Comandante Carles: “¿Qué ha pasado mi coronel?”.

Coronel León: “Creo que por accidente alguna chispa de nuestras bengalas ha caído en un crucero turístico”.

Comandante Carles: “No puede ser, mi coronel, no poseen la fuerza para llegar hasta el puerto donde están ancladas esas naves”.

Coronel León: “Yo tampoco lo creo, pero sí sé que la gente vive y duerme en esos barcos que son como gigantescos hoteles”.

Salvador Roca: “Se comenzaban a oir los gritos de los pasajeros en la lejanía, y se podía ver a la luz de las llamas que abandonaban precipitadamente el barco. A continuación se produjo una inmensa explosión”.11

Fondo sonoro. “Gran explosión”.

Comandante Carles: (Sobre el eco de la explosión). “¿Y qué es esto ahora?”.

Capitán Gracia: “Debe ser que una chispa de fuego, o más bien el calor que se desprende del incendio del barco, se haya propagado y eso ha hecho estallar una o varias de las gigantescas bombonas que están en el muelle de los inflamables.”.

Coronel León: (Gritando desesperada). “¡Esto es un sabotaje! No han podido ser nuestras bengalas, que por su potencia no han debido llegar hasta el puerto”.12

Sintonía del programa.

Locutor: Estamos en Phoenix 33, un podcast en el que nos estamos sumergiendo en la trama de la interesantísima novela Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona de Federico González Frías. Se acaba de producir un desastre en el puerto de Barcelona, un incendio virulento de la motonave Andrea Doria, y toda la población se vuelca en la ayuda a los heridos, también los periodistas que colaboran con las Donas poniendo de relieve, mediante sus notas y artículos, las múltiples facetas del asedio a la montaña central de Barcelona, la madre que le ha dado la vida a la ciudad. Más adelante se logrará averiguar que la tragedia marítima no se ha debido a los disparos de cohetería de la guarnición del castillo de Montjuïc, sino a un complot urdido por los asediadiores del monte sagrado con el fin de arrojar más sombras y miedo sobre la ciudad y sus moradores. En palabras de Salvador Roca:

Salvador Roca: “Como verán nuestros lectores el movimiento del mal se ha extendido por todas partes, conformando los dedos de una mano gigantesca que quiere apoderarse de la Ciudad Condal, apretarla, exprimirla y finalmente destruirla. (...)

El día 24 a la mañana, la Hermana Superiora estaba sentada en su sitial acompañada por sus Hermanas acólitas y entenadas, este último caso el de Laia en ese momento. La única novedad que podía observarse en el local era una maqueta grande del Montjuïc con todas sus especificaciones, lugares, cerros, monumentos, construcciones y dimensiones adecuadas a su tamaño. Se encontraba al pie del atril de la Superiora y frente a ella tres neófitas anudaban y desanudaban constantemente en silencio lazos de distintos colores.

La Hermana Esmeralda, sentada en el sitial de la secretaria de actas pidió permiso a la señora Julia para descifrar lo que dijo en una sesión anterior la profetisa, que había vuelto al local, y que para los que no estaban familiarizados con este lenguaje sólo les parecieron voces guturales o exabruptos, que sin embargo estaban poblados de expresiones en catalán antiguo e incluso con manifestaciones actuales de la lengua de Oc, que eran comunes en la Vall d’Aran. La Hermana Esmeralda tradujo en líneas generales”:13

Hermana Esmeralda: “Empieza a correr la voz de que con cualquier pretexto ‘ellos’ quieren apropiarse del monte, perimetrarlo con alambradas, porque se sabe que allí hay siete célebres tesoros desde épocas remotas de cartagineses, romanos y piratas, de los barcos que venían de Ampurias y recalaban allí, y desde este enclave los trasladaban a otros montes que por su carácter sagrado se suponían inviolables, tal el de Montserrat, e incluso el Tibidabo, con cuyos medios y la colecta pública se construyó la enorme iglesia bendiciendo desde las alturas. Ellos tienen la idea de que hay prodigiosos tesoros ocultos en esos montes (oro, metálico, arqueología, joyas) y quieren comenzar por explotar el Montjuïc. El mal también participa de estos negocios y quiere obtener una concesión para explotar geológicamente el lugar y que se efectuará sin menoscabo de sus aspectos turísticos, de recreación y culturales. También dice la profetisa que ella tiene otras hermanas enteradas de este secreto, y todo esto es la réplica actual de otras mujeres que nos precedieron”.14

Voz del Ateneo: Tras un turno de palabra en la que intervienen algunas Hermanas de la Fraternidad sorprendidas por tales revelaciones, toma parte doña Julia, la Hermana Superiora, para concluir:

Doña Julia: “Ya sabemos que estamos en un momento terminal, que la enfermedad no tiene vuelta atrás sino en lo individual y en pequeñas organizaciones como la nuestra, donde tratamos de encarnar estas doctrinas herméticas y sus proyecciones en nuestra vida, y asimismo en lo económico-social, o sea en lo histórico. La suerte está echada. Para nuestra fortuna, como guerreras que somos, nos ha llegado el momento de actuar”.

Salvador Roca: “Todas las demás se levantaron de sus sitiales y entre gritos y aplausos pidieron permiso para activar sus móviles y comunicar a sus contactos, amigos y familiares que el momento, por fin, había llegado, poniendo así en acción toda la red secreta y subterránea que habían construido por meses y años. La Hermana Julia se levantó de su sitial y se acercó a un lavatorio que había en la sala abriendo un grifo...”

Fondo sonoro. “Grifo abierto”.

Salvador Roca: “...lo que se transformó inmediatamente en un símbolo de la transmisión de lo que allí se había conversado”.15

Pausa musical. Spy Game Soundtrack, “Operation Dinner”.

Voz del Ateneo: De pronto, al día siguiente, todo estalló.

Fondo sonoro. Topaz Soundtrack, “Kidnapping”.

Voz del Ateneo: El funicular de Montjuïc, cuyos mandos operativos eran doña Julia y, como segundo jefe, la Hermana Esmeralda —que seguramente mantenían oculta su vinculación con su Fraternidad—, no había tenido mantenimiento desde su inauguración y una cabina con pasajeros se quedó bloqueada en mitad del camino, sacudida por el viento.

Salvador Roca: “Doña Julia rugió”:

Doña Julia: “¡Esto es intolerable!”

Hermana Esmeralda: (Musitando) “No se ponga así, Madronita”.

Salvador Roca: “Inmediatamente las mujeres que manejaban el servicio fueron alertadas, pero no sólo ellas sino que la señora Julia se comunicó con el sindicato del metro en el que había trabajado durante 25 años y donde contaba con unánimes amigos. Este personal, que ya mantenía dificultades numerosísimas con TMB, una empresa del Estado, decidió plegarse sin más a la huelga generada por la Madre Superiora (como hemos visto llamada cariñosamente Madronita por la Hermana Esmeralda). A todo ello se integró el tren, o sea la RENFE, que no tenía sino problemas con sus viajes de Cercanías y en general con todo el sistema ferroviario, el cual se veía olvidado y hasta relegado. Como el lector podrá suponer, todo esto, que se dice de modo fácil y en un par de líneas, provocó de hecho en la estación de Sants, en donde confluían prácticamente todas las redes de transporte de la ciudad, un conflicto de inmensas e insospechadas proporciones” (...).

“Corrieron los delegados, los pacificadores, con dádivas y amenazas para poder reintegrar el orden, pero la negativa fue múltiple y unánime la decisión. En los despachos oficiales sonaban los teléfonos y las computadoras abarrotadas de mails no daban abasto”.16

Fondo sonoro. Freddy Mercury y Montserrat Caballé, “Barcelona”.

Salvador Roca: “Órdenes y contraórdenes, responsabilidades que se pasaban los unos a los otros, gritos y estupefacción, eran lo que poblaba esos recintos y se comprendía sin dificultad que el tema, por las razones que fuese, se les había escapado de las manos trasponiendo el ámbito municipal, provincial y autonómico, considerándose sin duda una cuestión de Estado donde los ministros y funcionarios se culpaban unos a otros”.

“Doña Julia había enviado un comunicado de carácter fulminante a los medios, que por alguna razón, acaso folclórica, éstos publicaron en su integridad comentándolo ampliamente”.

Doña Julia: “Avisamos al público usuario que a partir de las 20 h. de hoy el servicio que brindamos no funcionará debido a la huelga que hemos decretado en la compañía —que está apoyada por la totalidad del movimiento sindical ferroviario— en razón de haberse detectado una conspiración para saquear nuestro monte materno, el Montjuïc. que está siendo vaciado y utilizado con fines perversos por gente que ni siquiera es de aquí y sólo busca el poder económico y político ligado a los peores depredadores, que se han fijado en la montaña para saquearla y realizar sus fechorías comprobadas”.17

Voz del Ateneo: La rebelión se extendió como un reguero de pólvora por todas partes, amplificada por las noticias que los periodistas comprometidos con la defensa de Montjuïc difundían por los medios de comunicación. Las mujeres de la ciudad, y tras ellas toda la población, se volcaron en esta epopeya que dejó al descubierto a los acechadores del monte sagrado.

Fondo sonoro. “Música instrumental”.

Nuria Gilbernat: “Queridos amigos, esta locutora no puede dejar de sentirse emocionada ante los acontecimientos que estamos viviendo. Columnas de mujeres, amas de casa, profesionales de distintas especialidades como enfermeras, dentistas, médicas, del Hospital de St. Pau, llegan al escenario de los sucesos enfervorizadas y dispuestas a defender lo que ellas, sus madres y abuelas han creído que era suyo desde siempre. Identificadas con esta rebelión, que se ha dado llamar de Las Aguas, no sólo testimonian su apoyo a sus tradiciones más preciadas, sino a la importancia decisiva que han pasado a tener las donas en este periodo histórico. ¡Adelante alegres hermanas, las nuevas segadoras del siglo XXI! Digamos una vez más sí a nuestros derechos y cumplamos como siempre lo hemos efectuado”.

Salvador Roca: “La rebelión era de todos y se propagaba de modo imparable. Era el mundo moderno el que caía estrepitosamente en los corazones de la multitud, aunque la mayoría no tuviera conciencia de ello, pues era algo que se situaba por encima de cualquier razonamiento. Un universo había terminado, estaba muerto y otro renacía de sus cenizas; el estado de shock era general y hombres y mujeres no querían salir de él; por fin algo nuevo había hecho eclosión y por lo tanto se vivía una novísima esperanza que explotaba en miríadas de chispas de alegría, tal vez de amor, aun para aquéllos que jamás se hubieran permitido esos sentimientos o los hubieran negado sistemáticamente. Por doquier se multiplicaban las expresiones individuales o colectivas de júbilo, de solidaridad, y nadie quedó fuera de esta profunda conmoción, de este estado paradisíaco de plenitud sin explicaciones ni adjetivos; expresiones como malos o buenos, acertados o equivocados, perdieron durante estos días todo sentido”.18

Sintonía del programa.

Locutor: Estamos en Phoenix 33, inmersos en la jubilosa rebelión de las Donas en defensa del Montjuïc, símbolo del centro sagrado de nuestra tradición y proyección del “Principio de donde (...) el hombre recibe el hálito vital, al mismo tiempo que la luz de la Inteligencia, o auténtica intuición intelectual que le permite conocer de manera directa, simultánea y sin reflejos (es decir no dual, racional o cerebral) a la Unidad en todas las cosas”.19 Toda la ciudad está en fiesta, y por supuesto, también el colectivo de periodistas que tanto estaba contribuyendo a la difusión de esta gesta. Nos cuenta Salvador Roca:

Fondo sonoro. Van Morrison, “Only a song”.

Salvador Roca: “El día 27 estaba organizada una gran fiesta en el Círculo de la Prensa, a la que iban a concurrir todos nuestros amigos, en especial los que habían tenido una participación más o menos activa en los acontecimientos puntualizados con anterioridad. Allí estaban Asdrúbal Costa, recién bañado —como siempre— y vestido con sus mejores galas (...). Su fiel y simpatiquísima Laia, ¡tan graciosa!, y bonita, vestida de modo ligero y elegante. Joan Casals, munido de su pipa, con un blazer cruzado azul marino recién sacado de la tintorería. Nuria, radiante y jovial acompañada de este Salvador igualmente engalanado con prendas tal vez anticuadas, como las del historiador y ecologista Fernando, con un traje de rayas diplomáticas y una corbata estridente. Amanda, su mujer, vestida a la usanza del sur con un precioso traje de volantes con lunares amarillos sobre fondo negro, peineta de carey y mantilla. La dulce Hermana Carlota. Miranda, un amiga del grupo, con un vestido negro sencillo y unos zapatos de taquito de piel de serpiente sobre sus medias igualmente negras, tan agraciada como su cuñada Ana. Doña Julia, de largo y de tafetán, también de negro y una alhaja de brillantes purísimos sobre el pecho. La Montse, que había engordado un poco —acaso estaba de nuevo embarazada—, con un vestido rojo y un mantón de Manila de fondo negro y flores al tono, acompañada de su esposo Jordi, siempre atento y concentrado. La Hermana Esmeralda, ataviada de verde y con una piedra rústica engarzada en platino, que por supuesto era una espléndida esmeralda colombiana de un color profundo. Apareció también fugazmente el anciano presidente de la Colegiata embutido en un smoking un tanto arrugado, como recién sacado de una valija —ya que llegaba de viaje—, seguido de su bellísima esposa deportista vestida de seda salvaje gris con un enorme rubí en su mano derecha; en fin, habían llegado los incitadores de un movimiento que, sin proponérselo, resultó ser popular y liberador. (...)

El anciano fundador de la Fraternidad y la revista electrónica SYMBOLOS, hoy presidente de la Colegiata Marsilio Ficino como ya dije, tosía en un rincón encaramado en su silla de ruedas, mientras su esposa le colocaba una mascarilla especial para el polvo ambiente. Toño y su mujer Daisy, expertos en baile de salón, hacían piruetas muy a la moda. A doña Julia se la veía radiante y feliz rodeada de sus amigas y discípulas y también de muchas señoras sindicalistas con las que había querido compartir estas victorias, ya que todos suponíamos que habíamos alejado a los merodeadores y enemigos de nuestro sagrado Montjuic, derrotándolos definitivamente. Nadie faltó a la cita e incluso nuestro querido Asdrúbal Costa nos deleitó con algunos increíbles trucos de magia, uno de los cuales incluyó a la propia Laia, a la que hizo desaparecer y aparecer en un cerrar de ojos.

En fin, todo era alegría, amor y hermandad entre nosotros y así nos despedimos muy emocionados”.20

Voz del Ateneo: En plena celebración del triunfo sobre las fuerzas oscuras que pretendían saquear a la ciudad, Salvador Roca recibe una llamada en la que se le informa de que su madre ha recaído en su enfermedad, por lo que decide viajar a su ciudad natal, Zaragoza.

Salvador Roca: “Se lo comuniqué a Nuria y decidí partir al día siguiente bien temprano en la mañana. Me levanté al alba, me bañé y bajé a tomar mi automóvil. Recuerdo que iba sereno, tranquilo, sin complicaciones hasta llegar a los Monegros. Pero aquí se produjo una total interrupción de la conciencia de la que desperté varios meses después, en los primeros días de noviembre, internado en una clínica de Zaragoza”.21

Voz del Ateneo: El olvido en que se sume el narrador tras su grave accidente nos recuerda la desmemoria generalizada en que vive la humanidad con respecto a la “vida de arriba” de la que el alma gozaba antes de sumirse en el conglomerado psicofísico que es propio del estado humano del ser. Se dice que, en su estado puro, el alma convive con los ángeles y contempla la verdadera luz sin mácula de la divinidad, pero los hombres y mujeres hemos bebido de las aguas del Leteo, el “río del olvido del Sí Mismo”, y somos prácticamente incapaces de recordar nuestra verdadera identidad y de todo lo que participamos...

Voz del Ateneo: Salvador va recuperando lentamente la memoria, primero de una manera confusa...

Breve pausa y fondo musical. Pierre Barouh, “Samba Saravah”.

Salvador Roca: “Esta vuelta a la vida fue lenta y por pequeñas etapas, recordando sólo algunos fragmentos, primero de mi niñez, de quién yo era o creía ser, o sea acerca de mi identidad y sus disfraces, y luego detalles de mi existencia que iban apareciendo un poco sin ton ni son en mi conciencia. Un día que me sentí indescriptiblemente mejor, logré preguntarle a la médica que me atendía la fecha en que estábamos y el lugar donde me encontraba. Conseguí rememorar quién había sido y pregunté por mi madre y me informaron que seguía enferma.

(...) Todo esto lo fui averiguando con esta médica que me trataba con mucha calma y caridad y que me dijo que se llamaba Maite Álvarez. Al mismo tiempo iban apareciendo, no ya los recuerdos más lejanos que me invadieron al comienzo de mi recuperación, sino muchas de las cuestiones que he narrado en este libro. De manera vaga evoqué asimismo que tenía una documentación periodística acerca de muchos de estos acontecimientos, aunque fue imposible ubicarla, pues yo no tenía pertenencias personales conmigo. (...)

Pero poco a poco fueron apareciendo los primeros grandes trazos de mi vida reciente, empezando por la presencia de Nuria, la que con claridad no sabía si había existido, o si era el producto de un sueño o de mi alucinación, pues un día la imaginaba como una bellísima e inteligente mujer, y otras casi como una disminuida, con el pelo sucio teñido de rojo con un aspecto pasado de intelectual francesa de los años 50, una arpía en suma (...).

Me aferré entonces a Maite Álvarez a quien una y otra vez preguntaba por mi pasado inmediato y por todo lo que podía o tenía a mano. Ella, siempre generosa, me pedía calma y me decía que lentamente iba a ir recobrando la memoria. También entendí que estaba abusando de ella, y un día en que demasiado exaltado le inquiría sobre qué de mis recuerdos eran realidad o ficción, ella de pronto se detuvo en seco, introdujo sus manos entre las sábanas y me agarró con fuerza de los huevos y de modo brutal tiró de ellos mientras mirándome serena y de fijo me decía”:

Maite Álvarez: “En este mundo traidor, nada es verdad, ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.22

Locutor: La última parte de la novela de Federico transcurre un año después del accidente de Salvador Roca, y es el relato de cómo éste intenta entroncar con la historia luminosa de la que un día participó. Pero apenas encuentra trazas de ella en el plano de su existencia cotidiana: tan sólo unas gafas oscuras como las de la Pitonisa de Montjuïc y una misiva firmada por la hermana “Madronita” que acompaña al manuscrito de la primera parte de la novela, narración que el historiador, como hemos visto, reemprende. Por más que pregunta y busca en las hemerotecas, nadie sabe darle razón de unos hechos que han regresado a su memoria y la impregnan, y duda si serán verdad o una alucinación ficticia, si son sueño o realidad. Y la novela acaba con este debate interior de su narrador, que también nos interpela: ¿acreditamos en todas las medianías que creemos que son nuestra vida? ¿O hemos caído en la cuenta de que no son más que una película proyectada en las paredes de la caverna y que nuestra verdadera vida es mucho más amplia, alta e iluminada?

Pausa musical. Gato Pérez, “La curva del Morrot”.

Sintonía del programa.

Locutor: Y hemos llegado al final de nuestro viaje por esta extraordinaria novela de Federico González Frías, Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, que, les recordamos, es una publicación de la editorial Libros del Innombrable del año 2009. Ah, las labores de las Donas y sus compañeros van a continuar, con otros nombres, en dos obras, éstas de Mireia Valls, que llevan por título La Barcelona Subterránea y Las siete colinas de Barcelona. Itinerarios míticos y simbólicos, por lo que se podría decir que los tres libros, junto con la ya mencionada Islas Simbólicas. Montjuïc-Mallorca-Buda, conforman una tetralogía cuya lectura recomendamos encarecidamente a nuestros oyentes.

Y sólo nos resta ofrecer la palabra a quienes de nuestros contertulios o amigos del público que nos acompaña quieran tomarla para expresar sus impresiones o formular alguna aportación. Adelante.

Voz del Ateneo: Yo quería decir unas palabras respecto a esta obra tan bonita y tan actual, porque la estamos viviendo ahora, no es que se haya quedado en un tiempo anterior... Es que siempre es lo mismo, siempre. Realmente es agotador, es agotador estar siempre así. Pero bueno, es un final de ciclo y hay que pasarlo. Realmente encuentro preciosa a esta obra, y muy actual. Muchas gracias.

Voz del Ateneo: Muchas gracias por esta nueva entrega de Phoenix 33 que es como una campanada de aviso de que este fin de ciclo está tocando a su fin por todo lo que estamos viendo. Y luego una curiosidad que se me ocurría es que este carácter heróico y guerrero debe estar en los Lares de Barcelona, tanto por sus orígenes míticos relacionados con el héroe Heracles y luego también por su fundación que fue un campamento militar. O sea que está presente esta sangre guerrera. Que por cierto también tiene sentido que sean mujeres las que empiezan con todo este “basta ya”, porque es el carácter femenino del Ser vinculado con el rigor —lo femenino— que pone los límites. Y pensando en esto me decía a mí misma que dado que las cosas están tan al límite, los dioses deben estar en asamblea esperando a que el Padre de la orden de poner fin a todo esto, que se ve como inminente. Muchas gracias.

Voz del Ateneo: Si, me gustaría poder compartir con todos la total actualidad de lo que se ha repetido en este podcast de Defensa de Montjuïc por las donas de Barcelona. La situación actual es si cabe mucho más grave que la que describe la novela, si bien hay muchos puntos de contacto, incluso literales con lo que estaba sucediendo en el año 2007. Ahora la cosa es mucho más gorda y está mucho más caído nuestro mundo. Hay que estar ciego para no ver que va a la deriva, y que el caos, la confusión, la mentira, el engaño y el egoísmo están a la “page” y además están aceptados por los fundamentalismos del color que sean. Y nada, están jugando muy bien el papel todos estos acosadores de la tradición. Lo están haciendo muy bien y en el fondo son unos ignorantes rematados que están al servicio de estas energías oscuras y siniestras que tienen que llevar este ciclo a su conclusión. Y no podemos estar con los ojos cerrados viéndola pasar. En un sentido sí, pero en otro nos sigue tocando esta función de la defensa del centro sagrado, aunque sea una defensa silenciosa, que tampoco porque intentaremos que nuestra voz se profiera y se oiga hasta el último instante si es que las ondas lo permiten, y si no, tiene que ser una voz interna. Esa voz que busca la identificación con la Voz con mayúsculas, porque a saber lo que pasará y a saber si podremos conectarnos a través de las ondas. La situación está muy grave. Ya vemos como van los misiles cruzando el espacio y la gente alucinando, hablando en las telenoticias: ¡Ah, sí, estoy viendo pasar un misil! Como si fuera una estrella fugaz. Sí, “veréis señales en el cielo”, está todo puesto en las Escrituras lo que está sucediendo en estos momentos. Pero esta defensa del centro sagrado sigue estando en las manos de aquellos que lo han reconocido, y que han reconocido esa doctrina que es actuante y que actúa en la interioridad del alma. Pero claro, tenemos que estar muy despiertos en un sentido y muy unidos, invocando constantemente al Uno y Único y a la salida por esa “puerta pequeña”. Aquí no hay quien se salve, esta regeneración no hay que pensarla como que seremos los nuevos habitantes de un mundo nuevo. Esto se lo dejamos para todas esas escuelas pseudoesotéricas de la “nueva era”... que considera que llegará un mundo mejor... Y que sí, vendrá una gran renovación pero nosotros, fulanito y menganito seremos los pobladores de ese nuevo mundo... No, no, nos tenemos que hacer a la idea de que igual llegaremos a ver este fin pero que lo más probable es que nos moriremos físicamente... Bueno, qué sabe uno ¿verdad? porque para la deidad no hay nada imposible. Pero esta idea de que tenemos que ir recogiendo los gérmenes de ese nuevo mundo, no la confundamos con que nuestras individualidades serán las habitantes de ese nuevo mundo. Si realmente nos hacemos uno con las ideas universales, somos esas ideas, y somos el principio de esas ideas. Y eso es lo que es la auténtica reabsorción y de todo lo que dará origen a un nuevo mundo ¿no? Y tenemos que estar dispuestos a ello ¿verdad?. Pero sí que es un toque para desilusionarnos ya de una vez por todas de todo lo que nos ofrece este mundo, que cada vez es menos, ya lo vemos. Lo único que interesa es el poder individual, el dinero. Aparte de otras posesiones, pero el dinero está por delante de todo y ya no hay ley en nuestro mundo. Y en cuanto a la Ley divina que finalmente pondrá fin a todo, está completamente ignorada e incluso las leyes humanas se las pasan por el “forro”, hablando mal. O sea, no podemos tomar partido por ninguno de toda esta chusma que se está erigiendo como los “reyes” del mundo. Y la manada siguiéndolos. Cada vez vemos más fundamentalismo, o sea más imbecilidad. Ya ni se piensa, lo que dice fulanito va a misa y lo que dice menganito va a misa, y como lo de fulanito está enfrentado con lo de menganito todo son confrontaciones y dualidades irreconciliables, entonces no hay salida. Por aquí no hay salida. Y ojalá que nos pille toda esta debacle muy concentrados, muy metidos para adentro y muy unidos con el Uno, porque no hay otra. Y adelante ¿verdad? alegres segadores y segadoras. Muchas gracias.

Sintonía del programa.

Locutor: Muchas gracias a vosotras por vuestros comentarios y valiosas aportaciones. Nos despedimos hasta un próximo podcast en el que trataremos otra de las obras de Federico González Frias, en este caso la que lleva por título Las Utopías Renacentistas, en la que el autor realiza todo un desarrollo interesantísimo y revelador acerca de la idea de utopía que tanto auge adquirió en los círculos intelectuales de la Europa del siglo XVI. Nada más, agradecer la escucha, la atención y hasta el próximo podcast.



Podcast
NOTAS
1 Federico González Frías. Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona. Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2009.
2 Federico González. Revista SYMBOLOS 27-28. “Carta Editorial”. Ed. SYMBOLOS, Barcelona, 2004.
3 Federico González Frías. Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, op. cit.
4 Ibid.
5 Federico Gonzalez y cols. Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha. “La montaña y la caverna”. Revista SYMBOLOS 25-26, Barcelona, 2003. Integramente en versión online: Programa Agartha.
6 Ibid. “Fin de ciclo”.
7 Federico González Frías. Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, ibid.
8 Ibid.
9 Ibid.
10 Ibid.
11 Ibid.
12 Ibid.
13 Ibid.
14 Ibid.
15 Ibid.
16 Ibid.
17 Ibid.
18 Ibid.
19 Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Entrada: “Corazón”. Ed. Libros del Innombrable, Zaragoza, 2013. Integramente en versión online: Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.
20 Federico González Frías. Defensa de Montjuïc por las Donas de Barcelona, ibid.
21 Ibid.
22 Ibid.
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